Descripción del proyecto

Recientemente, el crecimiento continuado de Internet como medio de comunicación, junto al anonimato que proporciona, ha permitido la proliferación de actividades en el ciberespacio basadas en el odio, como el acoso y las expresiones de odio, las cuales se sitúan más allá del ámbito del tradicional código penal. Por consiguiente, es necesario que otras ciberentidades, como usuarios individuales o gestores de webs, luchen contra este tipo de ataques. Esto es lo que pretende nuestro proyecto.

 

A veces, las páginas web y los foros están moderados, y cuando los moderadores están en su sitio, son responsables de confirmar el funcionamiento correcto y adecuado conforme a las normas de cada web y foro. Existen webs, redes sociales y foros que tienen sus propios equipos que revisan y valoran informes sobre el discurso de odio. Uno de los muchos problemas prácticos en perseguir incidentes con el discurso de odio on-line es que los autores reales pocas veces pueden conocerse porque la identidad de los usuarios en webs, blogs y foros es complicada de determinar e investigar.

 

En la línea del debate europeo, y siguiendo las conclusiones del Coloquio Anual sobre Derechos Fundamentales del 2015, es necesario desarrollar un diálogo a nivel de la Unión Europea con empresas, profesionales y actores del campo de las tecnologías de la información sobre cómo combatir el discurso de odio on-line de forma más eficiente. Por ello, es esencial desarrollar contra-narrativas y promover la educación en los medios como herramientas para contribuir a una sociedad más inclusiva y tolerante.

 

WORDS ARE STONES

quiere denunciar casos de discurso de odio on-line y cooperar con empresas tecnológicas y los medios para combatir este tipo de discurso manifiestamente ilegal y promover contra-narrativas que surjan de la sociedad civil a través de:

  • Organizar actividades para dar apoyo a la sociedad civil en desarrollar contra-narrativas on-line.
  • Organizar actividades para apoyar la educación en los medios a través de la formación y la divulgación de datos y también sensibilizar a los medios para que promuevan la diversidad y la tolerancia.

El objetivo general del proyecto es combatir el racismo y la discriminación en su expresión de discurso de odio on-line a través de dotar a los jóvenes gestores/estrategas de redes sociales, bloggers, activistas on-line, youtubers… y a los jóvenes en general con las competencias generales necesarias para reconocer y actuar contra este tipo de violaciones de los derechos humanos.

 

En la filosofía del proyecto es central la idea de que el espacio on-line es también un espacio público. Por eso, los derechos humanos deben aplicarse igual que en el resto de la sociedad. Este objetivo, que se está llevando a cabo en Italia, Bulgaria, Grecia, Rumanía, España, Hungría, República Checa y Lituania, tendrá impacto en países que viven de primera mano la situación del discurso de odio debido a la composición de su población, y donde la perspectiva política y las acciones sobre el discurso de odio (on-line) son diferentes. Así, conseguir este objetivo contribuirá a la creación de una red europea para implementar la cooperación internacional en este campo y promover un intercambio continuado de buenas prácticas.

 

En particular, las actividades del proyecto serán:

  • La organización de un curso de formación de formadores en Italia para jóvenes gestores/estrategas de redes sociales, blogueros, activistas on-line, youtubers, etc. y su réplica en cada país participante.
  • La organización de una “Campaña juvenil de medios” con actividades off y on-line.

Los materiales producidos servirán como base para el “Premio Las Palabras son Piedras sobre discursos de odio”, un momento de celebración europea donde será posible informar y votar los mejores casos de gestión del discurso de odio y la mejor conducta de los usuarios de internet para unas redes más inclusivas.

El proyecto se dirige principalmente a dos grupos:

  • Jóvenes blogueros, activistas de redes sociales, community managers, moderadores, entre 18 y 30 años, con capacidad para movilizar a los jóvenes on-line. Hemos identificado este grupo porque, teniendo en cuenta la situación actual, un resultado posible es la creación de un ciclo vicioso donde el público se reúne sobre un contenido de odio, hablan en un grupo seleccionado y forman nuevas ideas o apoyan sus prejuicios. Sin embargo, también es posible un ciclo virtuoso. Estos espacios pueden funcionar para neutralizar los impactos negativos del discurso de odio y queremos proporcionarles las herramientas para lograrlo.
  • Jóvenes entre 14 y 25 años. Hemos identificado este grupo porque los jóvenes son ahora la Generación web 2.0: quienes usan internet suelen estar familiarizados con sus diferentes aspectos y pueden usarlos sin problemas. Son más propensos a reconocer el tipo de sitios que atraerán a sus compañeros, el tipo de temas que les afectan y pueden hablar de primera mano sobre su experiencia en el discurso de odio o de webs donde se promociona este tipo de discurso y con las que esta generación suele encontrarse de forma habitual. En este sentido, tienen una ventaja sobre los “profesionales”, ya sean educadores o expertos en ciberodio. Pero, a pesar de la familiaridad en el uso de internet, sólo una pequeña proporción de jóvenes -y del conjunto de la población- es muy consciente de la tecnología que hay detrás de la técnica que usan cada día.

Los jóvenes blogueros, activistas en las redes sociales, community managers y moderadores de todo el mundo pueden beneficiarse de una formación como la que nuestro proyecto quiere organizar. Los jóvenes en general también pueden sacar provecho del conocimiento generado en las actividades off y on-line de la campaña. Pero queremos empezar por representantes de los países que sufren de primera mano los problemas del discurso de odio (on-line), ya sea por su situación política actual o por la diversidad de población.